Resumen
Selena es la hermana pequeña de Alucard Aris y Mordrek, hija de Vlad III y Morgana.
Desde joven mostró una afinidad inusual con la energía elemental del fuego, herencia directa de la magia de su madre y la sangre vampírica de su linaje.
Educada entre manuscritos arcanos y rituales antiguos, Selena aprendió a canalizar su furia y su tristeza a través de las llamas, convirtiéndose en una maestra del arte ígneo.
Tras la caída de su familia y la muerte de Luna, desapareció de los registros durante décadas.
Muchos creyeron que había perecido durante las Guerras de los Portales, pero en realidad se refugió en los desiertos del sur, donde perfeccionó el dominio del fuego vital: una llama que no consume materia, sino alma.
Fue allí donde Alucard la encontró siglos más tarde, renacida como el Fénix Carmesí, una figura temida por demonios y venerada por los suyos.
Su regreso marcó una nueva era para los Immortalis: donde Alucard trae la tormenta y el trueno, Selena encarna el fuego eterno que purifica y destruye a partes iguales.