Resumen
Rictus, cuyo nombre humano fue Daizen no Shirogane, nació en el Japón feudal dentro del Clan Shirogane, maestros del Jade Ancestral, un arte espiritual que unía la espada y el alma.
Durante la Batalla del Vórtice de las Almas de 1475, Daizen cayó defendiendo a su hermano Jirōbei contra fuerzas humanas corrompidas por la codicia.
Su cuerpo desapareció entre la niebla: nadie supo que su alma quedó atrapada en un fragmento de jade oscuro.
El eco de Nocturna en manos de Alucard Aris, buscando equilibrio entre luz y sombra, lo invocó desde el plano espiritual: así nació Rictus, un guerrero esquelético con restos del Jade Ancestral en sus huesos.
Carente de recuerdos, viaja entre dimensiones junto a Alucard hasta reencontrarse con su hermano Jirōbei en 1600, justo antes de la caída del Templo Shirogane.
Desde entonces lucha como un Immortalis, jurando guardar el equilibrio entre la muerte y el alma.