Resumen
Nicolae fue mucho más que un guerrero.
Antes de blandir una espada, fue un visionario, un constructor de futuro.
En un mundo donde la guerra drenaba la tierra y la esperanza, él decidió hacer fluir el agua.
Así nació Apă Lae, las Fuentes de Lae, una obra que transformó desiertos en vida y convirtió su nombre en símbolo de renacimiento.
Pero la oscuridad nunca duerme.
Cuando los cultos demoníacos comenzaron a corromper los mundos, Nicolae comprendió que solo el poder no bastaba: hacía falta propósito.
Y cuando los Hijos del Silencio amenazaron a su familia, su propósito se volvió personal.
Tras la muerte de Mirela, su amada, y con el eco de la guerra acercándose a cada frontera, Nicolae tomó la decisión más difícil de su vida: renunciar a su humanidad para proteger su linaje y el legado de los Immortalis.
No lo hizo por ambición ni por desesperación, sino por deber.
Bajo la luna llena y ante Nocturna, pidió a Alucard Aris, a quien había criado como a un hijo, que lo ascendiera.
La transformación fue un acto de fe: la unión de la sangre vampírica y el espíritu licántropo, dos maldiciones opuestas fundidas en un solo ser.
De ese fuego nació el Alfa Inmortal, equilibrio entre furia y sabiduría, entre lo salvaje y lo divino.
Hoy, Nicolae lidera las legiones de tierra de los Immortalis.
Sus estrategias han salvado más mundos de los que los demonios podrían destruir.
En él no queda odio ni sed, solo una voluntad inquebrantable: proteger la vida, incluso desde la eternidad.